Grupo Asobe: Amor eterno

sábado, 24 de mayo de 2008

Amor eterno



Han pasado ya diez años de aquello. Y tú sigues sin saberlo. Es mas, creías que te abandoné sin despedirme, como un cobarde y me odiaste, se que sentiste un gran desprecio hacia mi. Luego me fuiste olvidando y él te consoló. A fin de cuenta se quedó solo, sin rival.
Pero nunca te abandoné. Soy yo quien está a tu lado cuando piensas que estás sola, quien te regala con una suave brisa cuando tu frente se perla de gotitas de sudor, quien se sienta a tu lado cuando él esta de viaje y tu ves la tv por la noche. No, no puedo entrar en tu alcoba ni en el baño, mis jefes me lo han prohibido, pero estoy contigo en la cocina y en el salón y cuando coges el bolso del perchero para irte a trabajar, ese roce que sientes en tu mejilla es un beso mío.
Porque, ¿sabes?, aún te quiero, aunque no pueda demostrarlo. Un día te prometí amor eterno, pero ni yo mismo lo creí, pura retórica. Tu pusiste cara de póker, total tenias a dos y nunca creíste en eso tan cursi que llaman amor.
Jamás lo supiste pero aquella tarde mientras te esperaba en tu casa, me quedé dormido en el sillón cuando entró él. No podía sospechar que jugabas a dos barajas, que ese día te hiciste un lío y nos citastes casi a la misma hora, pero que tu avión demoró su vuelo hasta el día siguiente cuando te presentaste por la tarde sin enterarte de nada, solamente extrañada de que no contestaba a tus llamadas.
No supiste que él al verme presa de los celos me clavó aquel cuchillo de cocina que tenías para trinchar el pollo, en el corazón. Apenas, al sentir un frío en el pecho pude tener tiempo para abrir los ojos y ver los de mi rival que me miraban con odio. Luego me envolvió en una manta que llevaba en le coche y me metió en vertical dentro de aquel armario del pasillo que tenía doble fondo, sellando los bordes con silicona. Un trabajo perfecto. Y allí sigo ya amojamado y con un aspecto espantoso, mejor que no me descubras nunca. Pero mi espíritu vaga por tu casa, si, mis jefes me lo han permitido porque he decidido esperarte. Cuando mueras iré a tu tumba y te daré un abrazo para decirte que te sigo queriendo. Y luego esperaré a que a él le llegue la Parca a buscarlo y antes de que se marche al infierno pienso cortarle los huevos para que esté así toda la eternidad. La madre que lo parió a ese hijo de puta.
Hace frío hoy amor mío, abrígate antes de salir, quiero que llegues a viejita y te pongas deliciosamente arrugadita como yo. Te adora, tu fantasma.