Grupo Asobe: Ninfomanía sin ataduras

miércoles, 29 de abril de 2009

Ninfomanía sin ataduras

Diario de una ninfómana se estrenó como película el año pasado, en verano. Hubo una gran polémica porque el cartel fue censurado de las vallas publicitarias de Madrid por el propio Ayuntamiento.

Ciertamente, es una película pésima. Basada en un libro genial, eso sí. Pero que no saben adaptar a la pantalla de cine, ni el director, ni los guionistas. Las situaciones están cambiadas y alteradas. En la película pasan cosas que no se dicen en el libro, y, para colmo, la historia va a toda hostia, cuando en el libro estás totalmente inmerso en la lectura, pasito a pasito, disfrutando de una estupenda historia que en la adaptación resulta horrorosa. Dejando a un lado que, si no lees el libro, no te enteras de por qué conoce a sus amantes ni de por qué deja exactamente a su novio. Tampoco de la jugarreta que hace al novio con otra mujer (debéis de leer el libro para seguir enterandoos).

Pero Diario de una ninfómana es uno de los mejores libros que he leído. La imaginación ayuda. Es de esos libros que no se pueden adaptar a unos canones generales. Cada uno se lo imagina como quiere. Las escenas sexuales son a tu gusto, aunque aparezcan perfectamente descritas.

Sin embargo, es un drama humano potente. Y no sé si tiene moraleja o no; pero es la mar de interesante. La ninfómana adicta que se nos presenta al principio de la narración acaba dándole la vuelta a la situación; ahora no dedice ella cuándo, cómo o dónde tener relaciones sexuales. Lo hacen sus clientes.

Prostituta porque quiere. Además, la autora, Valerie Tasso (recordemos que se trata de un libro autobiográfico), está a favor de la regularización de la prostitución. Y de que ser puta sea sinónimo de ser alguien más. Sin que nadie te juzque por ofrecer unos servicios, como si de un carpintero se tratara.

La película lo único que hace es joderte y tumbarte todo el libro, que es una obra maestra del drama que combina cierto erotismo. Otro gran fracaso del cine español, aunque con un destacable y aceptable final. Cómo no, subvencionado por el ministerio.