Grupo Asobe: TENTACIONES...

lunes, 18 de febrero de 2008

TENTACIONES...

Todas las noches me despierto por mi instinto; todas y cada una de ellas. Entonces me quedo un rato pensativa entre las sábanas calientes, e intento oprimir la tentación de levantarme hacia la cocina, abrir la estantería de los dulces y comenzar esa tableta de delicioso chocolate.
Mmmm.. Chocolate; dulce tentación que nos ofrece posibilidad de placer en nuestro paladar. Al final, tu fuerza de voluntad es vencida, y tus manos , inconscientes, ya están abriendo su envoltorio, y a pesar de que esta situación la has vivido noche tras noche, esperas con impaciencia el olor que el chocolate desprende, y te envuelve ligeramente el cuerpo mientras tu cierras los ojos y hueles, embriagada, su aroma.


Llega entonces el momento de trocearlo, y uno de los cachos va a parar a tu boca. Lo primero que notas es su textura en tu paladar, y sientes cómo se va fundiendo lentamente en tu boca y se esparce por toda ella hasta degustarlo.


Y a pesar de que el placer es sumamente grande, no llegas al éxtasis hasta que compruebas, apenada, que el intenso sabor del chocolate se va perdiendo y es entonces cuando lo saboreas más que nunca. Esto último te incita a coger otro trozo.
“El primero, te dices, para comprobar una vez más el placer del chocolate; el segundo, para verificarlo y comprobar que su sabor ha sido real…” Pero llega entonces un tercero. “éste por mis noches a solas, donde la cama se me quedaba grande…” Y también llega un cuarto: “éste por la libertad a poder escoger cuántos trozos me como hoy” “Éste por los buenos recuerdos del pasado” “Éste por los malos” “Éste por los éxitos que he conseguido en esta vida” “Dos por los fracasos, ya que han sido más” Y miras la tableta con tentación.
“Éste por la dulzura de su mirada” “Éste por la noche de lujuria junto a él” “Éste por mis ganas de más noches como aquella” “Éste, por las que sé que no tendré” “Éste para escribir sobre el placer del chocolate cuando acabe” “Y este para finalizar la tableta entera.” Entonces saboreo por última vez en esa noche los placeres ocultos bajo el tierno y dulce chocolate, a la vez que saboreo todos mis recuerdos llenos de pasión.

Porque, a veces, en esta vida las tentaciones son necesarias.



Laura Martínez García.

8 comentarios:

Matthew dijo...

interesante las tentaciones que tradicionalmente son una estimulos que induce al deseo o al placer..me gusta que hayas toacado el tema del chocolate..una vez leí que el comer chocolate para las mujeres era un sustituo para el sexo...sera realmente verdad?

saludos cordiales

Pau dijo...

Eso del que el chocolate es un sustito para el sexo...sólo es verdad siempre y cuando todo lo que Lau describió se haga en la inmejorable compañia de UNO MISMA. Honestamente no sé que placer es mejor, si el sexo o el chocolate, aunque creo que ambos tienen mucho en común. La dulzura al tacto, la suavidad en el contacto con nuestra lengua, el fundirse al contacto con nuestra boca, el querer más, y más luego del primer mordisco, el despertar de los sentidos de su aroma...etc, etc, etc, etc, etc, etc....

TauRiTuS dijo...

G O L O Z A S, el chocolate es un inhibidor del instinto, por ello a la mujer les gusta tanto porque para sentir placer deben inhibir su naturaleza...

En simples palabras las mujeres son más pervertidas que el hombre.

Pues con el simple hecho de dirigir no sienten placer como el hombre, y podemos escuchar a veces cosas tales "En quien estabas pensando" - Cuando desconfian del hombre al momento del sexo"

Pau dijo...

Respuesta para Tauritus:
JAJAJAJAJAJAJAJA....querido, cuando tengas mi edad, voy a aceptar tu comentario como un cumplido.
Muac.

TauRiTuS dijo...

ajajaj :P:P

flowers dijo...

Y digo yo.....¿Por qué se le llamará tentación a comer chocolate?¿ Es un pecado quizás? ¿Por qué cuando te lo terminas de comer te remuerde la conciencia tanto que parece que hubieras cometido un crimen(Eso es pecado)? El comer chocolate crea tal sentimiento de culpabilidad que por eso se le llama tentación. Pues precisamente porque el chocolate es adictivo, porque en el momento que entra una onza en tu boca tienes que seguir y seguir y no parar y eso da un momento de placer que luego desaparece y viene el remordimiento.Y sólo es pecado de mujeres porque somos las que nos preocupamos por la línea.Ahí quería llegar, es pecado de mujeres

mario dijo...

Tu relato me resultó simpático en el sentido de como buscaste justificar una tentación vernácula con recuerdos.

*GeRi* dijo...

Me encanta la manera en la que escribes, Felicitaciones!!!

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